Las sabinas arrodilladas ante el viento: Centroamérica y sus primeras películas “queer” en el siglo XXI

POR CHARO GARCÍA DIEGO

 

“Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
todo lo alcanza”

Teresa de Jesús

 

Existen en España, en la isla de Hierro, unos árboles de nombre sabinas que se han adaptado a las duras condiciones climáticas de la zona. La precipitación horizontal y un viento alisio de inusitada violencia que asciende por los acantilados, han hecho de sus troncos una escultura atormentada. El tiempo pasa y permanecen fijos a sus raíces.

Si bien en artículos anteriores que, la revista Casa Bukowski ha tenido la gentileza de publicarme: “La Antropología Cultural en la Mirada de las directoras de cine Centroamericanas” y “El Mito del Niño Errante en el Cine Iraní y su influencia en el Cine Centroamericano”, donde la mirada de directoras o directores de los temas tratados no aúnan visiones similares, aunque si certifican conclusiones de orden parecido. Resulta paradójico que las producciones de temáticas “queer”, referidas a la condición sexual de las personas sean las que tienen un lenguaje análogo y unas maneras de contar aglutinantes de similaridad.

Estas películas se encuentran tan solo en países tales como: Costa Rica, Guatemala, Nicaragua y Panamá.

En el año 2009, la directora franco-nicaragüense Florence Jaugey realiza la primera incursión en el cine Centroamericano de un travesti, La Cubana, amiga de la Yuma protagonista de la película que lleva por título su nombre. Algo que pudiera resultar cotidiano en cinematografías de otros países no colindantes, aquí cobra un significado mayor, dada la prohibición socio-política que controla la región. Existen muchas situaciones no contempladas por las narrativas fílmicas y aún menos exhibidas en una pantalla de cine en el supuesto caso que existieran películas opacadas. Una de las que mayores prohibiciones y tabúes conjuntados, era todo lo relativo al comportamiento sexual que se apartaba de la heterosexualidad. Homosexualidad (relación entre dos hombres), lesbianismo (relación entre dos mujeres), travestismo (una persona que en algún punto decide vestirse y adoptar los manierismos del otro sexo), transexualidad (persona que no acepta el sexo con el que nació), transgénero (persona que se encuentran en el proceso o la transición al cambio de sexo), Drag Queen y Drag King, (se refiere a algo más performativo, creativo y artístico), intersexuales (persona que nace con genitales no completamente de un solo sexo). Dentro de toda esta variada gama de posibles que crece en multiplicidad con el paso del tiempo, Centroamérica irrumpe de manera tardía en el siglo XXI, haciéndose eco con películas donde en la mayoría de las propuestas están tratadas con delicadeza, profesionalidad y un cierto poso reivindicativo que busca la normalización y visibilidad de los temas silenciados durante mucho tiempo.

 

La homosexualidad avisa en las pantallas en 2008 con la película, El baile de la gacela Iván Porras, el director costarricense nos procura la alegría de disfrutar -no sin la nostalgia del pasado efímero- un personaje gay, anciano ya, en una historia al servicio de los sentimientos. La aventura lleva al mismo por unos derroteros tan sensibles y conmovedores como son el acabar de pareja en un baile concurso de la tercera edad con una pareja de su mismo sexo. Con una moraleja llena de enseñanzas que la solo la vida y el paso del tiempo son capaces de asignar.

 

José 2016 Li Cheng, película guatemalteca donde la homosexualidad del protagonista se ve mediatizada por un pensamiento cicatero por parte de su madre, con quien convive. Las señales divinas, asociadas a tragedia, son consideradas signos inequívocos de que el camino sexual de su hijo es incorrecto. Con ese poso amargo de la intromisión de la iglesia en la vida de José que, no trae nada bueno y mucho de represión y manejo político. La soledad se convierte en aliada del personaje que pasa el transcurrir de sus días con encuentros sexuales accidentales y con la añoranza de su amor prohibido.

 

Te prometo anarquía 2015 Julio Hernández Cordón, un director de cine, inteligente, interesante, sensible, motivado que, se arriesga en lo poético del amor y la amistad para llegar a una realidad cruel y lamentable. Estoy segura de que si Fassbinder hubiera visto esta película le hubiera entusiasmado. Posee esta producción algo de canalla como tenían los filmes del alemán. Ese poso duro de realidad que siempre pretenden ocultarnos tras “la decencia”, lo acomete el director guatemalteco-mexicano con la soltura que le da el saberse los temas de memoria y el tratarlos desprejuiciadamente. La eticidad hecha virtud. Por la pantalla se pasean hermosos cuerpos juveniles que gozan del sexo, iluminados por una luz roja de neón que les muestran sin pudor, plenos de belleza. Jóvenes que no paran en todo el día de ir de un lado a otro en su patineta como las energías les permiten. Dos jóvenes amigos, uno rico y otro pobre, dos destinos que se unen por medio de los lazos del amor homosexual, los mismos que apuntan a durar infinito. Dos “niños malos” que viven como saben en la época que les toca, drogas, música, sexo, rap, y mucha inocencia a pesar de todo lo que ocurre. Miguel y su novio no son “capitanes arañas” son una versión exagerada de “capitanes intrépidos” del siglo XXI. A Julio Hernández Cordón le gusta pensar y que pensemos, alborotar las conciencias.

 

Temblores 2019 Jayro Bustamante, la homosexualidad mostrada de un padre de familia de clase acomodada. Educado en la religión severa y dogmática, de una secta “curatorial de depravados” y ganas de llenar sus arcas de dinero. Con componentes delirantes, espasmódicos y fuera de toda lógica, el director guatemalteco que ha vivido un año lleno de emociones con su película “La llorona”, nos regala este film donde, se sufre por lo injusto, por la falta de amor de aquellos que dicen querer al protagonista, por la privación de decisión del mismo y lo injusto de una reconducción hacia lo que el programa socio-político-religioso del país, Guatemala aprueba. Una reivindicativa película en la línea de ayuda a la normalización de la diversidad sexual.

 

Los fantasmas 2020 Sebastián Lojo, ¿Un documental ficcionado o una película de ficción documentada? Me asomo al personaje de Koki y lo descubro “chapero”, guía turístico y padre de un niño pequeño que vive con su madre. Un hijo del agobio y del dolor. Un entorno deprimido y falto de todo lo básico. Jóvenes asfixiados, sin recursos y con una intensa soledad. La asfixia de la Ciudad de Guatemala, con un país en crisis permanente, les acapara sus vidas y sus ilusiones de crecer. Las normas de convivencia marcan la supervivencia en el entorno, evidenciado este por la violencia, el abuso sexual y la falta de recursos. La miseria, el desnivel social y la nula seguridad dan lugar a este filme que posee una banda sonora de referencia y una intención denunciante.

 

Imperdonable 2020 Marlen Viñayo, un documental sobrecogedor, inquietante y aterrador, realizado en una de las cárceles de El Salvador donde conviven las dos maras (pandillas) más violentas del país: la mara “Salvatrucha – 13 (MS)” y la mara “Barrio 18”, enfrentadas desde siempre, ahora obligadas a cohabitar en prisión. En un alarde de sinceridad con la cámara, Walter dice: “Matar a una persona, aunque sea malo, no es tan difícil”. Algo que admite porque para él, el asesinato era un acto cotidiano y sistemático. Pero concluye: “Amar a otro hombre es algo fuera de lo normal”. A modo de narración kafkiana, Viñayo nos muestra la muerte, la pobreza espiritual, la soledad, el fracaso individual y la degradación de las relaciones que marginan a Walter socialmente, cayendo en sus redes arácnidas por doble falta: el asesinato y la homosexualidad. Relatar su historia de amor, que saltó por encima de sus miedos, sin ignorar la posibilidad de ser apaleados hasta la muerte por los miembros de su mara, nos hace sentirle como alguien cariñoso y tierno. Este camino hacia la luz interior le convierte en persona y lo aleja del monstruo. La iglesia evangélica, con su estandarte de purificación, conquista la idea e imparte doctrina a través de la lectura de la Biblia a los presos: “Maldito el hombre que se acuesta con otro hombre, ningún afeminado heredara el reino de los cielos”.

 

Callos 2021 Nacho Rodríguez, una intromisión necesaria en el mundo gay centroamericano da lugar a esta película que, adquiere una notoriedad importante, dado el uso de los elementos en réplicas por Instagram o utilización de Messenger. Al igual que en el siglo XV con la llegada de la imprenta en la Edad Media los libros se pudieron copiar a una velocidad que no era imaginable anteriormente, hoy en nuestro siglo XXI podemos disfrutar de la inmediatez de las imágenes en tiempo real. Los protagonistas exponen sus cuerpos, convicciones, ardores y temores. La clandestinidad de lo prohibido aún en muchos países añade a la película documental un valor incuestionable, no es lo mismo asistir a la fiesta del orgullo gay en España, donde se vive un acontecimiento solidario y colaborativo que, en un país como Costa Rica, donde identificarse como homosexual puede llegar a ser muy grave en sus consecuencias. Los protagonistas de la historia nos muestran sus vidas, pertenecen a generaciones diferentes. Con este acto heroico logran transmitirnos sus ilusiones, sus miedos, su dolor y sus lágrimas.

 

La condición lesbiana tiene peor consideración aún que la de homosexual masculino. Existe una actitud prejuiciosa, con rechazo manifiesto que conduce a la postergación, acompañada esta de la homofobia externalizada, con ideas estereotipadas, conductas discriminatorias y homonegatividad internalizada que, solo se corrige cuando identidad personal construida por el heterosexual, ha tenido experiencia positiva con el objeto estigmatizado, la lesbiana.

 

Lobas 2015 Patricia Howell, es pionera en Costa Rica en el tratamiento de un cine de mujer donde está inmersa la acusación, la poesía, la ficción y el documental. Su mayor logro es desplazar a través de este mediometraje los paradigmas que marcaban el amor entre mujeres, donde el comportamiento sexual no era amor, era una aberración inaceptable socialmente, debía ser represaliado y por tanto silenciado. En este caso el descubrimiento de la madre de una de las dos protagonistas hizo que el devenir de las vidas se tornase otro. Será el reencuentro de las protagonistas con el paso de los años lo que reconcilie las vidas de ambas. Sin duda final feliz y liberador.

 

Nina y Laura 2015 Alejo Crisóstomo, la tragedia en forma de desaparición de un niño de nombre Mateo, hijo de Nina y Laura es el detonante de una película donde no veremos coincidir en ninguna de sus secuencias a las dos protagonistas. Imágenes de alegres colores elegidas para la fotografía utilizada en la película intentan apartarnos de la dureza de la perdida. El continuo transitar por las cosas que eran del niño y la ausencia en forma de huida de una de las madres a su Chile natal, colaboran a la soledad intensa de la que se sirve el director para contar los aconteceres de esta historia, dura, intensa y lúgubre a pesar de todos los escenarios vestidos de luz y cromaticidad.

 

Dos Fridas 2016 Ishtar Yasin, película onírica y surrealista donde lo racional no tiene cabida. Trata la relación entre Frida Kahlo y la enfermera que la cuido los últimos años de su vida Judith Ferrero. La directora traspasa las barreras íntimas que solo logran derribar las personas fuertes y rompedoras como lo fue Frida Kahlo. Lo mágico se encuentra más allá de la relación lésbica que se estableció entre ambas mujeres, que existió, lo importante es hasta qué punto se sabían, se envolvían y se amaban de forma conceptual. Peculiar y original, la última cena “Buñueliana” donde se comparte tiempo con Freud, Marx, Diego Rivera, Yuri Gagarin, Carmen Lyra, ¡Trotski…!

 

Pólvora en el corazón 2020 Camila Urrutia. El filme guatemalteco rompe el molde clásico que dicta el amor hombre-mujer, enseñando a dos lesbianas no raras, ni muertas de amor, ni locas. Llena de vida, muerte, deseo y agresividad. Contiene un mensaje muy interesante: si eres una buena persona, las balas te pasarán rozando, pero no te llegarán a alcanzar. Las vidas de las protagonistas de esta película se ven interrumpidas por una agresión sexual que sufren en un parque por parte de varios hombres. Este acto brutal quiebra su cotidianidad y la construcción de un amor que ha roto la barrera de lo prohibido. La identidad de una de ellas está clara desde los inicios del filme, la posibilidad de amar a una mujer de la otra protagonista se ve afectada por lo acontecido que tuerce la historia hacia otros derroteros. La directora guatemalteca está valiente en la realización de las secuencias intimas, donde deja claro al espectador que una relación entre mujeres conlleva una sexualidad libre entre las mismas y no solo palabras y paseos con besos furtivos.

 

El travestismo desde siempre ha ofendido a los reaccionarios, su práctica viene desde la antigüedad de la humanidad. El Antiguo Testamento llegó a considerarlo como “una abominación a los ojos de Yahvé”, mereció la pena capital en el siglo XVIII y concluyó en simple multa o perversión clínica.

 

“La Yuma” 2009 Florence Jaugey, muestra un personaje que es tabla de salvación de los problemas que acontecen a la protagonista. No solo la acogerá a ella en su casa, también cobijará a sus hermanos pequeños que viven expuestos a la amenaza de abusos sexuales del padrastro. La bonhomía de la que goza el personaje es buen ejemplo del intento por parte de la directora de naturalizar al personaje e insertarlo dentro del entorno social donde vive La Yuma.

 

Tr3s Marías 2019 Francisco González, tres mujeres, con sus tres historias definen un entramado de vidas que forman parte de cualquier sociedad.

El director incluye la diversidad sexual a través de un personaje secundario, un travesti que se dedica a la prostitución y que intenta no hacer daño a los demás. Una persona digna que sufre el rechazo continuo del entorno y sin embargo colabora en lo que puede de manera humilde y cariñosa.

 

La transexualidad es vista como un fenómeno que debe ser curado, rechazado y apartado en la mirada de la relegación social. Peluquería y prostitución son los ámbitos más comunes por donde se ubica a los transexuales. Este estigma precede a la marginalización, en sus diferentes formas como en los ámbitos familiar, social, religioso, cultural, académico, laboral, legal, e incluso médico.

 

Abrázame como antes 2016 Jurgen Urueña, unas chicas transexuales protagonizan esta historia, alejada de falsas éticas, nos permiten mirar su cotidianidad y tener una visión de mundo desconocido para la mayoría. Los tres personajes viven una situación de abandono por parte de sus familiares; el rechazo de los suyos, los lleva a forjar sus familias en la calle. Se siente el dolor al igual que la ternura en el trabajo de los personajes. Una reflexión muy importante para las sociedades Centroamericanas y en general para aquellas donde la doble moral invisibiliza la realidad.

 

Todos cambiamos 2019 Arturo Montenegro. La española Arantxa de Juan da vida al personaje de Federico/Lizzie una figura dura de interpretar. Requiere un trabajo de transformación física importante de una soledad inmensa, de una persona que arriesga todo por conseguir llegar a ser quien siente que es.

Rodada entre Panamá y Tailandia, la carga emocional que supone hacer esta película se deduce importante ya que la actriz que interpreta a la protagonista es una mujer y no un transexual.

 

Liza…como ella 2005 Annie Caravaggio, la protagonista de este documental vive en la Comarca Guna Yala en las Islas conocidas como San Blas, reserva indígena de 365 islas.  Liza es una artista de molas, una forma de arte textil tradicional, hecho por la etnia Guna de Panamá. Las molas son textiles cosidos en paneles con diseños de múltiples capas. Mantiene a su familia con su artesanía. Lo peculiar es que Liza es un hombre que fue criado como mujer. Este documental explica con su propia voz y presencia, cómo vive en dos mundos el de Guna Yala y el de Panamá. De un interés muy especial dada la condición de real que interpreta el propio protagonista.

Con este acercamiento a las producciones de cine “queer” en Centroamérica la incorporación de nuevos temas genera nuevos conocimientos, inquietudes y aperturismo en las mentes. Los protagonistas de las películas emulan situaciones de corte real que los ponen por primera vez en papeles nunca antes interpretados y sus antagonistas complejizan el transcurso de las historias. En los casos en que son incidentales -pequeñas inclusiones- ayudan a dar un toque de libertad a la película. Los hay que crecen con la historia y en ocasiones su participación será plana, manteniéndose igual desde el principio al final de la aventura. Las películas expresan la necesidad de mostrar las características de los personajes en su diversidad sexual. Algunas veces parecerán representaciones idealizadas, susceptibles al cambio en el propio transcurrir de los filmes.

 

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Charo García Diego (Salamanca 1961, España) es Pedagoga, Socióloga y Psicóloga Social. Organizadora, coordinadora y difusora en los medios de comunicación de actividades culturales desde 1990 en España. Ya en sus inicios universitarios, estudia, investiga y escribe crítica de cine. Sus intereses giran en torno a la difusión de culturas transversales, multipluridisciplinares y versátiles que aporten enriquecimiento formativo a las nuevas generaciones.

En la actualidad, coordina el libro “Cine Centroamericano y Caribeño Siglo XXI” editorial extravertida que verá la luz en septiembre 2021 junto a una Muestra de Cine Centroamericano y Caribeño Siglo XXI, que recorrerá varias ciudades españolas y foráneas.

Colaboradora habitual en la revista digital LADOBERLIN y Materialextra.com

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