El cine independiente remonta a pesar de la pandemia – ANDY ROCA

[Andy Roca, foto cortesía del actor]

Por Gabriela Quintana Ayala

 

En años recientes México se ha destacado en la industria cinematográfica no solo con sus producciones —que reflejan los aspectos sociales de un país que busca un avance en términos de igualdad, reducción de pobreza, eliminación de corrupción y criminalidad—, también con el reconocimiento de sus directores y calidad fotográfica en la gran pantalla.

El cine independiente mexicano se está abriendo espacio con temas de relevancia social a pesar de los pocos o nulos apoyos económicos que existen en el país ya sea del gobierno o provenientes de la iniciativa privada e indudablemente con los problemas generados por la pandemia. Para esto se realizan presentaciones donde se obtengan inversiones a través del crowdfunding o los llamados Pitch Deck, estos consisten en una breve presentación en la que se da una visión general del proyecto de negocio a los inversores; el caso del cine organizado con una rueda de prensa. De esta forma, organizaciones como La Cofradía y DOQUMENTA prepararon el primer concurso de pitch de proyectos de cortometraje de ficción y no ficción con el objetivo de fomentar el desarrollo y producción cinematográfica en el estado de Querétaro que se llevará a cabo del 6 al 15 de agosto 2021. www.doqumenta.org www.lacofradia.org

Partiendo de estos temas, he hablado con Andy Roca originario de Querétaro (1989, México) quien comenta sobre su experiencia en el cine mexicano.

Andy Roca es actor, director y productor de cine, graduado de Contador Público por la Escuela Bancaria y Comercial campus Querétaro, cuenta con estudios de teatro en el Instituto CasAzul (2016, México).

Se inició como actor en 2016 con su participación en cortos comerciales para la televisión, en uno de los cuales compartió pantalla con el actor Silvester Stallone. Fue miembro del elenco estelar en la serie Yankee y El señor de los cielos ambas transmitidas por Netflix.

Ha tenido la oportunidad de dirigir los cortometrajes Spark (2016), donde busca concientizar al público sobre un sector de la población —en muchas ocasiones olvidado—, el de la comunidad sorda, y Amor en tiempos de Rappi con el cual ganó un premio en la categoría de Humor en el SmartFilms Festival en la edición del 2018. En ambas obras participó incluso como escritor y actor.

En su faceta de productor en 2019 y a partir de la creación de la empresa I LAB FILMS se inició en la realización de largometrajes con Máximo, una cinta que trata del sentido de pertenencia en una etapa amorosa de la juventud y las pérdidas que hay en ella; guion original de Andy. En 2020 formó la casa productora Viva la vida films junto al fotógrafo Pablo Sierra y el piloto en drones Daniel Molina, con quienes se especializó en producción de videos musicales y todo tipo de género artístico en exteriores con uso de drones. Esto le valió la invitación al proyecto Drone Maniaks, una revista de drones que pretende representar la excelencia creativa en la fotografía aérea.

Del 3 al 12 septiembre de este año presentará a través de la productora, el “Festival de Cine I LABS FILMS” en la ciudad de Querétaro. https://ilabfilms.com/

 

¿Qué te motivó, de ser actor a incursionar como guionista y productor? De estar en primer plano pasaste al “detrás de cámaras”.

Profundizar en la manera de contar una historia siempre será de un valor agregado en mi vida; producir te permite eso, comprender desde distintas esferas el cómo contar una historia; y es muy complementario a la actuación, aunque a veces no lo parezca, y como dicen “todo suma”.

Me gusta llegar al set con las líneas bien incorporadas, para no tener que ensayar nada y tener tiempo para ver cómo operan los constructores, como montan las cámaras, cómo organizan a los extras, los stunts ensayando, cómo mantienen una calle cerrada, cómo traen el helicóptero, es impresionante ver cómo hacen una película desde la comodidad del actor que está a punto de salir a cámara, inspirador. Hay momentos durante los rodajes que pueden ser muy tensos; cuando algo no está funcionando, que viene acompañado de alguien que grita “¡Producción!”, inmediatamente llega alguien corriendo para solucionar, y verlos en acción siempre me ha gustado; ellos muchas veces son los verdaderos héroes de la película. Además, siempre me ha gustado liderar y tocar vidas a través del ejemplo, en I LAB FILMS he tenido el privilegio de liderar un equipo talentosísimo, en el cual todos admiramos el trabajo del otro, confiamos y nos apoyamos entre nosotros, como nunca antes lo había vivido.

 

¿Qué cambios observas y experimentas en la producción y visión de la industria a raíz de la pandemia?

Uno poderosísimo es el del cubrebocas y no lo digo en broma, porque entorpece una grabación fuertemente ya que limita la comunicación entre los individuos que conforman la operación y ya he visto una y otra confusión en set porque la gente no entiende los balbuceos, los actores se despeinan o desmaquillan o desajustan constantemente y pierden mucho tiempo en eso. Además de lo anecdótico del set, pienso que la manera en la que hacemos el cine o bien las producciones será muy similar, sólo con mayores medidas de protección entre los individuos, lo cual me parece muy positivo. Donde veremos un cambio más interesante es en la distribución; creo que las plataformas son las reinas del juego por lo pronto, los cines siempre serán como los conocemos, pero van a sufrir ajustes sin duda, hacerlo más y más especial para que las personas sientan esa atracción para ir de nuevo. Visualizo combinaciones, como cine con teatro, o teatro con proyecciones, realidad aumentada, realidad virtual, experiencias sensoriales (el 4D es el principio apenas) y lo mismo dentro de las casas, cada vez más familias tendrán instalaciones en casa que puedan simular un cine, proyecciones al aire libre, en fin, mucha creatividad en la distribución de los contenidos, de todos modos, iba a pasar, pero la pandemia lo acelera. Me ilusiona mucho ver los cambios que tendremos porque ahora mismo no los percibimos, pero en 10 o 20 años identificaremos muy bien qué fue por pandemia y qué fue por mera inercia tecnológica.

 

¿Cómo productor que temas te interesan de manera especial para llevar a la pantalla?

Disfruto mucho las historias de amor, sin embargo, la sociedad está verdaderamente enferma de amor, más la mexicana; entre las rancheras, el machismo, esta tendencia a sufrir el amor y a no cerrar ciclos con parejas antiguas, nos lleva a una neurosis colectiva muy interesante que vemos retratada de muchas maneras. Me gustaría replantear nuestras relaciones interpersonales amorosas en la pantalla, pero de una manera más armónica y mucho más responsable. Como individuos nos tenemos que hacer responsables de las relaciones en las que nos aventuramos porque tiene una repercusión que se nos escapa de la cabeza. Hay una frase que me encanta compartir del Dr. Alfonso Ruiz Soto:

“La plenitud del individuo es el sustento de la pareja,

la plenitud de la pareja es el sustento de la familia,

la plenitud de la familia es el sustento de la sociedad,

y la plenitud de la sociedad es el sustento del individuo.”

Si los individuos fuéramos más responsables y cerráramos los ciclos amorosos correctamente, no habría tantas familias rotas, y nuestra sociedad no lo padecería tanto. De eso trata Máximo, es un joven que pierde el sentido de su propia vida al perder a su pareja. De eso trata el guion que estoy escribiendo ahora también. Se trata de un hombre que va por su vida cotidiana siendo felicitado por sus seres queridos como si fuera a casarse; el final de tuerca es que la ceremonia con su pareja es para terminar la relación y agradecerse todo su amor en un acto solemne de despedida.

Otro tema que me fascina es el choque de las razas y las culturas a través de la historia. Me gustaría retratar la posibilidad de que los vikingos llegaron a América mucho antes que los españoles y gozaron de un sincretismo, a diferencia de las aplastantes visitas posteriores. Creo que debemos de reconciliarnos con nuestra propia biografía como humanos; debemos de reinterpretar la historia a través del cine, para que no sea tan dolorosa y para que nos lleve a ser mejores en el futuro, en lugar de caer en el rencor, como suele pasar.

Una de mis películas favoritas es “El Renacido” de Iñárritu. Admiro mucho como interpretó esa parte de la historia donde las razas chocan y a mí me gustaría poder plasmar con esa misma elocuencia cruda, una historia de colonos suizos en el sur de Chile, un tema que me apasiona.

 

¿Dónde consideras que el cine mexicano debe enfocarse?

El cine mexicano debe ir hacia adentro, hacia los héroes de la vida cotidiana. Creo que ha habido mucho énfasis en historias comerciales y que funcionan, está bien, pero cada vez hay más espacio para las producciones precisamente independientes, que no cuentan con un gran presupuesto, pero son geniales por su contenido. Mi mejor y más reciente ejemplo de esto es la película: “Ya no estoy aquí”. México es un país hermoso y diverso en cuanto a paisajes, es cierto, pero su verdadera riqueza está en las personas y creo que los guionistas cada vez se valen más de ellos. Considero que deberíamos de ir hacia adentro también en el sentido de retratar más de nuestro pasado, que es tan interesante, y se pueden aprovechar todos los sitios importantes que siguen conservados para hacerlo, eso le interesaría a todo el mundo, así como les interesó “Roma”.

En México, hay excelente talento e infraestructura para la posproducción, creo que debemos de apostar a esa rama: edición, diseño sonoro, animación, efectos especiales, entre otros. Podemos esperar en el cine mexicano nuevos géneros que no son tan comunes por aquí, como la ciencia ficción, historias de aliens, zombies o vampiros.

 

¿Qué características encuentras, fortalezas y debilidades en el cine mexicano?

La debilidad número uno es la falta de certeza legal y económica en el país. De manera general, hacer cualquier emprendimiento en México es un riesgo, entonces el cine aún más. Es una industria que necesita mucho cuidado, una selección del talento y de los apoyos muy minuciosa. Aplaudo todos los esfuerzos que se han hecho y que realizan día a día en IMCINE, Comisiones Fílmicas y otras entidades, pero no ha sido suficiente. Habría que estudiar la historia de cómo en California lograron el Hollywood que conocemos hoy, para darse cuenta que sin una articulación activa del condado con su gobierno estatal y de la mano del federal, no lo hubieran logrado los emprendedores de forma aislada con el capital privado, porque hacer películas es una tarea titánica que no es fácil dimensionar hasta que estás ahí. Sin embargo, la fortaleza como siempre en México es la gente, los individuos que además de gozar de mucho talento, aquí en México tenemos un ambiente muy adecuado para el proceso creativo, hay muchísima cultura, excelente música, historia, migrantes, colores, comida, buen clima; lo tomamos por hecho, pero es un factor importantísimo. Las escuelas de cine han demostrado ser excelentes, tenemos un prestigio internacional por nuestra época de oro y por nuestras más recientes conquistas en Hollywood y el mundo que estamos atesorando las nuevas generaciones y nos da una inercia que nos seguirá catapultando. Ya estamos frente a los ojos del mundo, las películas mexicanas ya son muy vistas, lo difícil no es llegar, sino mantenerse ahí. Eso es lo que nos concierne ahora y por supuesto que estamos a la altura. Otra ventaja es que a pesar de la incertidumbre muchos proyectos extranjeros están eligiendo a México como su sede para más y más producciones, generando muchos trabajos y conexiones para futuros proyectos.

 

Si nos puedes adelantar en qué proyectos estás trabajando y … ¿Cuál sería tu aportación al mundo del cine?, ¿Cuál es tu visión como artista y como empresario del cine mexicano independiente?

Actualmente estoy trabajando ante todo en mi capacitación tanto actoral como contable, técnico cinematográfico y de liderazgo; ser mejor que el día anterior. Afortunadamente, esto es compatible con los proyectos en los que colaboro. Dedico mucho tiempo al festival I LAB FILMS para darle un alcance cada vez más grande y generar comunidad. En VivalaVidaFilms tendremos la oportunidad de participar en una película como productores asociados este año, también produciremos un cortometraje futurista que reflexiona acerca de la migración. Sigo escribiendo mucho y el próximo año quisiera retomar la producción de “Máximo”. A mediano plazo me gustaría tomarme el tiempo de hacer una maestría en guion.

Mi aportación al cine será el de romper paradigmas, empezando porque mi apariencia como actor me lo permite y siempre le he sacado jugo. En las historias que cuento con la reinterpretación del amor, como una fuerza que está en todos lados y de la cual no podemos escapar (aunque muchos lo logren momentáneamente), en la invitación (a través de la reflexión que te permite una película) para hacer el bien, a ser mejores y cuidar a los demás; adoptar una conciencia colectiva. Y en las producciones, mi aportación sería en el liderazgo con pasión desbordada que te invita, nunca imponente, a ese estilo de trabajo y el mensaje que creo será el que permeará con mayor fuerza; el poder del ejemplo.

Mi visión del cine independiente mexicano es que puede ser incluso más importante y redituable que el cine comercial sencillamente porque es más barato de hacer entonces es más fácil obtener un retorno y, poco a poco habrá más plataformas para financiar este tipo de proyectos. Se formará un ambiente donde los empresarios le apuesten al cine independiente; tomará tiempo, pero ya está sucediendo.

 

Algo que quieras comentar…

Por último, recalco que las escuelas en México han demostrado ser de calidad mundial, no tienen nada que desearles a los métodos de las escuelas más prestigiosas de Nueva York, te lo pueden corroborar muchos actores que han emprendido esos viajes académicos para regresar y darse cuenta que aquí les hubieran enseñado lo mismo.

Sería muy atinado que las empresas que pueden financiar escuelas, festivales, laboratorios, becas y fomentar en general, la oportunidad de que las personas vean si son buenos en alguna rama del cine, porque muchas veces no nos la creemos, parece tan lejano el cine, tan inalcanzable, pero con un pequeño empujón pueden llegar muy lejos. Hace años, por ejemplo, un grupo de mexicanos hizo un esfuerzo colectivo para sacar una marca de iluminación para cine de diseño mexicano, hecho con materiales locales, con la visión de competir con las grandes marcas del mundo, se llama Fluotec. Hoy en día Disney y muchos otros estudios importantes trabajan con este equipo. Lo mismo se puede hacer con otras partes de la industria, tenemos muchísimo que ofrecer, me encantaría ver una cámara mexicana en todo el mundo y que fuera reconocida, todo eso se puede lograr si nos organizamos. Lo máximo sería que varias empresas se unieran para fomentarlo juntos, en lugar de competir entre ellas, y que en México existiera una cooperación legítima y bien intencionada entre las empresas, la academia y el gobierno.

 

 

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Gabriela Quintana Ayala

Narradora mexicana. Es traductora literaria y profesora de idiomas. Licenciada en Comercio Exterior. Maestra en Programación Neurolingüística. Diplomada en Literatura Norteamericana por la BUAP. Escribe cuento infantil, relato, novela, ensayo. Sus relatos han sido seleccionados en concursos en México y España, así como participado en varias antologías impresas. Ha colaborado en revistas literarias en México, España, Cuba, entre otros.

www.gabriela-quintanaayala.com

 

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