EDUARDO ROBLEDO PAREDES «CUANDO ESCRIBO UN POEMA LLORO SU MUERTE»

Eduardo Robledo Paredes nace en Santiago 1963. Autor perteneciente a la generación poética de la década de los noventas. Ha publicado “Ajedrez Paralapidario” 1993; “El caballo de la era” 2002; “Sin daño a terceros” 2011; “Collar negro” 2016; “Robledo” 2018; “Jorge Teillier En Viaje recopilación de crónicas” 2023. Mantiene cinco obras inéditas: En novela “Genecom” y “Los pasos de Quilín”; en poesía “La mano que mece la pluma”, “Geometría del agua” (edición bilingüe) además del tomo de investigación recopilatoria, “Los escritores chilenos En Viaje” sumado a ellos, “Pasando y pasando”, entrevistas. También ha sido publicado en las selecciones de Microcuentos “80 en los 80”, 2012 y en “73”, 2014. En el mismo año aparece en el libro, Colección Patrimonio Chileno “Elogio del bar”, 2014. Eduardo Robledo se encuentra en el Diccionario de la literatura chilena del escritor Efraín Smulevich 1995.
Ha sido publicado en diversas revistas chilenas, entre ellas, “Pluma y pincel”, “Tentativa” de Chillán, “Garúa” de Santiago, “Revista de libros del Mercurio”, “Nido de cuervos”, “www.nubeconica.cl” entre otras; en el extranjero destacamos “Amaru” de Argentina y las mexicanas “Cantera verde” y “Papeles de la Mancuspia”, además de los diarios: “El Llanquihue” de Puerto Montt “El austral” de Valdivia “La estrella” de Iquique, “La discusión de Chillán” entre otros.
Sus artículos literarios han sido divulgados en los periódicos, semanarios y revistas: “El siglo”, “Pluma y pincel”, “Alerce” de la X Región, “El Clarín”, revista digital “Lakuma pusaki”, “www.revistacausacero.cl” y “Letra rebelde” digital, entre otros. En la actualidad colabora en el diario “VI Región”, con comentarios y crónicas.
Eduardo Robledo Paredes, estudia guión audiovisual en la Universidad Católica de Chile. Desde 1990, trabaja en radio Umbral, Nuevo Mundo, y radio Universidad de Chile, en programas culturales, patrimoniales y literarios.
Mendigo de la madrugada
Ahora dormiré la fatiga de vagar
frente al altar donde un hombre yace crucificado.
Mi bolsillo atestigua la liquidación de mi sueldo
treinta monedas
frente a frente
el sudor vendido
que coexistió en primaveras equivocadas.
Encrucijadas secretas
conmovieron mi valor mudo de hombre
aquel que se encuentra más allá de la sombra
que a veces se confunde con el pirata de la muerte
frente a frente
navegan las pupilas pestilentes
y tú que estas frente a mi
me cuentas
que el horizonte tiene un corredor interminable
donde todos cantan a coro
también los eliminados con la mañana
todos frente a frente
y el vino se trenzó con tu mano.
Sin daño a terceros 2011
Abalorios
Que un tren ancestral nos recoja
para retornar al viento perdido
con el olor de la aurora que nos espera
para el juego de la vida y la muerte nuestra
cuando esta línea se escriba
y uno no lo sepa.
La vida es un croquis revelado
nos dice que cada uno somos cada todos
cuando se está en la vida
el holograma del futuro te hace señas desde el fondo
desde el fondo ese giro se lee irremediablemente
cuando escribo un poema lloro su muerte.
Si algunos ríos desembocan en el mar
por qué no lo humano también en el hombre
quiero decir que una pluma del alba
saque la hiedra que sobra en tus ojos de mañana.
Al momento que la luz nos descubra
se descifrarán acertijos de nieve
y voces encaramadas a la tierra
adonde volveremos con todos nuestros signos.
Ya en este viaje no hay primera clase
ni rosarios con cuentas de diamantes
ni parlamentos en sillones cromados
solos esperaremos ese blanco tren desde la trocha.
A la eternidad no se van buscar relojes
con huesos de dinosaurios
montañas secretas o bitácoras fallidas.
Jugando a los abalorios
no tendré por qué saber las cartas de tu manga
más translúcidos nos haremos para perdonarnos.
El idioma de todos
conjugará el compás de esta emigración mágica
allá nos asomaremos callados
en la canción de la ida
que también viene
cuando va.
Inédito 2021
Un dado al seis de mi muertes
He soñado tantas muertes forasteras de la guerra
ahora sueño la mía
sin contrición
tan helada como la venganza que se come en plato frío
que firma la carta sin saber de su mandatado destino.
He soñado tantas muertes detrás de la barra de un bar
como si el desierto del Sahara fuera un solo espejismo marcado.
Hoy ha cambiado el año otra cifra
la señal de un futuro incierto
una treta
un dado ciego sin hexagrama.
Después la mañana
develará la verdad que no está en mi mano
que no admite la cuadrícula del dado de un casino esperando a su víctima.
Inédito 2022
