ALSINO RAMÍREZ CAÑAR «ENTRE LAS AURORAS DEL MUNDO»

Alsino Ramírez Cañar nace en el año de 1965 en la ciudad de Guayaquil, Ecuador. Miembro Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo del Guayas, miembro del Registro Único de Artistas y Gestores Culturales de Ecuador, responsable para Ecuador de la “Federación Internacional de Escritoras y Escritores por la Libertad” FIEL. Ingeniero, gestor cultural y poeta. Director de “Asociación Cultural Aurora” que difunde el trabajo de la poeta Aurora Estrada de Ramírez y la cantautora Aurora Ramírez Góngora de Rovira. Mención de honor en el III Concurso Nacional de Poesía David Ledesma organizado por el Centro Cultural Ecuatoriano Medardo Ángel Silva, Reconocimiento Abel Romeo Castillo de la Unión Nacional de Periodistas, Reconocimiento Joaquín Gallegos Lara del PCE.
Forma parte de diversas antologías como “Tertulia Poética Conexión Internacional Ecuador – Goiás Brasil” donde fue traducido al portugués, Antología de Poesía “15 de Noviembre de 1922” entre otras, ha sido publicado por las Revistas: “Almiar Margen Cero” de España, “El Elefante azul” de México, “Óclesis Víctimas del Artificio” de México, “Trinando” de Colombia, “Albores Caipell” de Perú, “Ecos Literarios” de Guanajuato México, “Loja Grita Arte” de Ecuador, “El Pueblo” de Guayaquil, “Utopía” de Ecuador, “Unidad de las Izquierdas” Suplemento Cultural “La Chicharra Insumisa” de México, Revista Latinoamericana “Mal de Ojo” de Chile, Revista Latinoamericana de Poesía “Avpla”, “Letralia” Tierra de Letras, entre otras.
RECUERDA MORIR PRONTO
Recuerda levantar tu altar de cábalas y crearle un himno
a tus ciudades de ceniza, a tus intentos de crear héroes con luciérnagas
Apúrate a levantar tus discursos de proezas cosméticas que aún
alcanza el día para sentirte elegido
Bienvenida la decadencia que ahorcará la última frase coherente
y entonces el gran angular de los caquistócratas perpetrará una inquisición
necesaria contra los quejosos y montoneros
Recuerda todavía la muerte como un sufragio decente de la salvación
Llámate loco si decides guardar palabras de poetas con mal viento o contagiados de espanto
Bendice el henoteísmo que podría declarar tu resurrección
y otorgarte la plusvalía de tus senos poeta ansiosa de la imagen
Bienaventurada la monolatría que te incita a matar
para luego gesticular con mano derecha
un signo imaginario sobre tu pecho y sanarte de achaques prosaicos
Mañana recordarás a las putas con úteros gastados untadas en tu baba de propietario
Mañana recordarás a quien te ofreció el averno en tu dormitorio
y asentiste y contaste la corpulencia seminal de tu ego
Mañana recordarás que hay un país que sangra, pero no te apuras
porque siempre descubrirás dopamina en los sermones de los ángeles
AUN ESTAN CAYENDO PAJAROS EN LA MADRUGADA
Aún están cayendo pájaros en la madrugada,
hay un olor a combustión mitológica en las ciudades,
un olor a madre que dejó de dormir hace tiempo,
una gravedad de huesos que acaba en tristeza,
un tufo propio de desánimo que inunda las alergias de la noche.
Hay una cresta que roza insistente mis órganos diciéndome
que los días vendrán recogidos como enfermos,
que serán mártires avanzando como animales sangrantes.
Lo he vivido,
para qué perseverar en el dulce complot de mis muertos
por hacerme desquiciadamente feliz,
para qué creer en la luz del nuevo día con estos ojos
rebozados, lascados de confesiones, silenciosos de hospital.
Aún están cayendo pájaros en la madrugada,
no me pidan seguir las campanadas de los templos
ni razones para servir la mesa y deleitar el corazón,
no me obliguen conjugar verbos solidarios con la felicidad ajena.
Lo he sentido como una suma de fiebres
que impiden sosegarse y proclamar reyertas en los estrados,
para qué entonces permanecer confiado en que no moriré
si ésta mañana me he levantado muerto,
humedecido en absurdo y ácido de lengua.
Podrían declararme cuerdo si me visto de luto,
si leo los versículos que entregan en los autobuses
a los psicópatas con cara de salvación,
podrían los alquimistas alguna vez catalizar el amor.
Para qué seguir entonces escuchando a las naciones
de sus quejas si todo es inevitable,
hemos trasladado en hombros a tantos compañeros
de infortunio que la vida terminó doliendo en los tobillos,
nuestros ojos se volverán piedra ciega, nuestras ciudades
se rendirán ante los brutos del látigo,
sangre nuestra que se licúa en agua bautismal
para los que vienen huérfanos y hambrientos.
Cantan invisibles mis visiones amadas,
hoy es el día donde se alternan la distancia
y la anarquía de la muerte,
no quiero seguir tratando de entender este frío de retiro,
todavía siguen cayendo los pájaros en esta noche.
NUEVE
Para Aurora Ramírez, Cantautora
Hoy, estacionario, tullido, expulsado
he motivado nueve veces mi falta de empatía con la tierra
nueve retornos a mi estado natural de rabia
nueve declaraciones de guerra a las ciudades, los puertos,
los vecinos, las franquicias de comida, los baños públicos,
las letras aburridas de una receta de médico
nueve diámetros del universo tras la verdad
de una palabra fugaz que termina en el silencio más hondo
nueve hematomas como únicos milagros reconocidos
nueve veces muerto esperando con inutilidad una escena surrealista,
una voz familiar, una curvatura del espacio con biografías de amor.
Una vida, un cuerpo con mal de ojo,
un carbón anémico en las entrañas,
una mirada que busca ser entre las auroras del mundo.
