JAVIER CLAURE COVARRUBIAS – FINITO INFINITO

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FINITO INFINITO

 

La secuencia de números primos en línea, infinito

una bicicleta dentro de la habitación, finito

el espacio con sus agujeros negros, infinito

un helicóptero que viaja de un lugar a otro, finito

el cero vagando en la bóveda celeste, infinito

los libros que se lucen en la biblioteca, finito

el Amor a la humanidad, infinito.

 

PUEDEN

“La ignorancia es la madre de todos los crímenes”.
Honoré de Balzac.

 

Pueden quemar las casas

pueden tener tres kilos de brillantes

pueden martillar un cordón umbilical

pero no matar al pueblo

 

Pueden no dejar entrar a las universidades

pueden homenajear a generales con cañonazos

pueden robar huesos de muertos

pero no asaltar la dignidad de los obreros

 

Pueden falsificar títulos

pueden hacerse la cirugía plástica

pueden gritar a diestra y siniestra

pero no silenciar al sindicato.

 

CENICIENTA DE MI VIDA

(A mi hermosa hija, Alicia Martha Claure)

 

 

Quise escribir

las palabras más bellas de mi vida

sin buscar más destino

que dejarse llevar por la tinta

escribir por ejemplo

de la pintura celeste de tu cuarto

de las gaviotas que tragan ausencias

de tus muñecas que sueñan con la luna

de la calidez de tus frases cuando me hablas

en resumidas cuentas:

de ti, cenicienta de mi vida

que día a día inundas mi existencia

con melodías que animan mis sentidos

 

En esta hora de levante

de oleaje espumoso

que huele a hierba fresca

quiero gastar el tiempo

en tardes en que se toca casi el cielo

en días en que se sabe

que algo bueno ocurre a la Tierra

 

Por eso quise redactar

una carta que rompiese

el odio entre los pueblos

que inaugurase las leyes

que protegen a los niños

de tal manera que quién la leyese

quedase paralítico por varios días

que llorasen y riesen a la misma vez

como en el circo

cuando habla el payaso triste

 

Debería nombrar mis pasos

desde el momento

en que corté el cordón umbilical

y me regalaste el tiempo

con el reloj de tu pulso

amasijos del milagro dorado

que en mis quince abriles soñé

cuando tú; eras imaginación tierna y pura

bajo un cielo multicolor

y rituales inocentes

que llegaban a mi puerta

 

Yo estuve entonces

en la casa de la abuela

cazando mariposas, abejas negras y amarillas

subía al cerro a jugar con las piedras

y en la colina más alta

hacía fuego con tus manos

una gran colilla encendida

que alumbraba la ciudad en agosto

 

Mi querida ratonita de peluche

eres el verano, la libertad,

la lluvia que cae a las rosas,

a los limoneros y jacarandas

pluma pisada por un colibrí

 

Eres el aire que entra a mis pulmones

la llave de las paredes de mi corazón

de los pliegues de mi alma

la estrella del camino

contigo nazco nuevamente

a la vida bella y dolorosa

soy militante del universo

mis ojos son fuego

mis pómulos invencibles

cuando me crece la barba

 

Ayer es hoy día

rujo como trueno enfurecido

para romper la mentira

y zanjar la distancia

de este mundo equivocado

 

Te quiero tanto

que me duelen los huesos cuando suspiro

duele mi carne con tu carne

mis brazos crujen con los tuyos

en el instante

que tienden la cobarde emboscada

 

Si tú supieras

de mis cicatrices a flor de piel

de mis fracasos y progresos

si tú supieras

de mis viajes nocturnos

cuando te cubro con un beso

y te llevo en mi alfombra mágica

si tú supieras

que vivo contigo a mi lado

y te saco a pasear con mis pasos

si tú supieras

que los bosques me conversan de ti

y se me llena los oídos con fábulas de amor

 

Cuando sepas la verdad desdoblada

nos guiñaremos el ojo

como símbolo de triunfo

y en mi regazo me dirás

papá: he guardado acordes

que sonarán en el momento justo y necesario

 

Hace unos días

te compré un traje de Blanca Nieves

con lentejuelas plateadas

un anillo de corales para que luzcas

un sol de cobre para tu pelo

y quiero pedirte

que me envíes un dibujo

las golondrinas una estrofa

las azucenas puntos, comas, acentos

y con tu voz de muñequita porcelana

cuando los malhechores estén durmiendo

se convertirá este poema

en patrimonio de la humanidad.

 

BIOGRAFÍA

Javier Claure Covarrubias nació en Oruro, capital folklórica de Bolivia. Es miembro del Pen-Club

Internacional, de la Unión Nacional de Poetas y Escritores de Oruro (UNPE), de la Sociedad de Escritores

Suecos, del Movimiento Poético Mundial (World Poetry Movement), del Liceo Poético de Benidorm

(España) y miembro de número (300-ES-026) de la Academia Norteamericana de Literatura Moderna,

Capítulo España. Ejerce el periodismo cultural. Tiene poemas y artículos dispersos en publicaciones de

Suecia, Bolivia y en diferentes sitios de Internet. Fue uno de los organizadores del Primer Encuentro de

Poetas y Narradores Bolivianos en Europa (Estocolmo, 1991).

Ha estudiado informática en la Universidad Real de Tecnología de Estocolmo (Kungliga Tekniska

Högskolan) y en la Universidad de Uppsala (Suecia). También estudió matemáticas en la Universidad de

Estocolmo, casa de estudios donde además obtuvo una Maestría en Pedagogía y una Licenciatura en

Sociología.

 

Publicaciones: “Preámbulos y ausencias” (2004), “Con el fuego en la palabra” (2006), “Extraño oficio”

(2010), “Réquiem por un mundo desfallecido” (2014) y “De Escandinavia a los Andes” (2016) junto a

Mario Castro Navarrete y Carlos Alberto Muñoz (Q.E.P.D).

 

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