Manuel de J. Jiménez – Vi a mis amigos dentro de una épica triturada

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SUEÑO:

Vi a mis amigos dentro de una épica triturada. Todavía siento su ahogo: nacen y mueren en la hora de sus palabras. Los poetas salvajes emergen de la fuerza, el delirio y la ternura. Ahora

transcribo:

“Ayer mi visión fue un travesaño a punto de romperse. Las retinas eran medallones abiertos, en ellos leían los curiosos las fechas de mis derrotas. Después se cerraron y nadie supo de la tristeza. Odié en silencio la cronología de los aniversarios, pues simulaban con las aves un vuelo distinto. Las estrellas caían como armas letales encima de mis amigos. Varios no despertaron para el siguiente encuentro. Era ya tarde para nosotros. Aun así, cada quien guardó una vela dentro de su boca”.

(25/03/1998) Sueño:

En el patio de mi casa, juego a dominar la pelota, nunca lo logro. Tocan el zaguán negro con tres golpes. Extrañado, sé que no se esperan visitas. Insisten: tocan el zaguán negro con otros tres golpes seguidos. Abro la puerta; es mi abuela que por fin aparece. La recibo con un abrazo. Nada en ella ha cambiado, salvo sus ojos, ahora inyectados de sangre. Ese detalle no me asombra. Mis padres, sus parientes y amigas festejan como si retornara de su pueblo. En realidad, yo era el único que conocía el secreto: viene del país azul. Me armo de valor para cometer la impertinencia y, en medio del festejo, le pregunto sobre el más allá o la vida después de la muerte. Ella tuerce el gesto con molestia, fija su mirada en mí. No responde.

(11/08/2001) Sueño:

Nos miramos a escondidas, hermano, sin que otro soñador pueda turbar las olas en el espejo. Casi siempre reconozco las variantes de mi sueño: la sustancia que lo hace flameante, los contornos que se achican como medusas. Te saludo a ti, Ángel. Tú me sigues desde el otro lado, no dejas de ser yo mismo en una dimensión insospechada. Tu modo de ser memoria, de ser espacio y sonido me perturba. El espejo se tiñe y el envío de tus caricias se descompone en lluvias o trópicos recargadísimos. El espejo se tiñe; la cigarra sobre nosotros deja de cantar para los pobres. A escondidas, sin que otro soñador pueda turbar las olas de nuestro reflejo. Pero se han embravecido para entonces. Ya tu cara se vuelve negra, ya tus ojos trepidan entre las membranas de Dios. Yo te toco a ti, Ángel, en paz y divino.

BIOGRAFÍA

Manuel de J. Jiménez (Ciudad de México, 1986) Poeta, ensayista y académico universitario (UNAM). Fue director de la revista literaria Trifulca, Consejero Editorial de Proyecto Literal y becario del FONCA en el área de poesía dentro del programa Jóvenes Creadores. Actualmente es miembro de la Asociación de Escritores de México (AEMAC) y del Comité Editorial de la revista Poetika1. Sus últimos libros publicados son Constitución poética de los Estados Unidos Mexicanos (AEMAC-Proyecto Literal, 2017) en calidad de compilador; El otro informe. Palabra poética del 68 mexicano (AEMAC-Secretaría de Cultura CDMX, 2018), Savant (Sol Negro, 2019) y la redición chilena de su libro Interpretación celeste (Litost, 2019).[Fotografía portada Jocelyn Pantoja]

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