DAVID BENEDICTE – HAIKÚ GADITANO

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David Benedicte, en vez de con pluma o teclado, escribe con un escalpelo y, con él, nos vivisecciona sin

contemplaciones para extirparnos de raíz las mentiras, excusas e imposturas que, como quistes

benignos o malignos, nos han ido depositando la España negra y el capital en nuestras carnes y en

nuestras almas, a lo largo de nuestras vidas. Además, es uno de los creadores de palabras más

dotados e intuitivos de la poesía española actual, pues para nombrar esos quistes y adherencias, la

ciencia quirúrgico-poética hispana, en su opinión, necesita de neologismos adecuados y precisos; y él

los busca y los encuentra. David Benedicte es, pues, un eslabón más de la más fértil cadena forjada

con rabia y sarcasmo de la tradición lírica peninsular, esa cadena de artistas, dramaturgos,

narradores y poetas españoles que, desde 1492, ríen y se ríen con una dolorosa y amarga mueca por

no llorar.

 

 

FONDO DE ALMARIO

 

El prisionero

Mordechai Rabinovitz

viste con camiseta, de Iceberg.

Camisa, de Dsquared2.

Chaqueta, de Gant.

Pantalón de cuadros, de MCQ.

Cinturón, de Moschino.

Corbata, de Hackett.

Zapatillas, de Converse All Star.

 

El prisionero

Mordechai Rabinovitz

se contonea

encaramado

a la pasarela de la Muerte

y aunque algunos

compañeros

a causa de la envidia

digan que es

un modelo de recluso

triste y anoréxico

a él le da igual.

 

El prisionero

Mordechai Rabinovitz

es un superviviente

nato.

 

 

[De Biblia ilustrada para becarios]

 

 

HAIKÚ GADITANO

 

Si nos fijamos,

no hay nada tan quieto

como las olas.

 

[De Maremagnum 44]

 

 

 

POEMAVERA ÁRABE

 

No hay símbolo, por aborrecible
que sea, que los juegos de lo viviente
no tengan el poder de disolver.

Raoul Vaneigem

Luuluu

13 años

Más o menos

Virginales

Enamorada

De Nasîm

Chamuscapeugeots

De la banlieue

Parisienne

Descubre

El mismo día

Las libertades

Del amor

Y de la mujer

 

Quema

Su velo.

 

 

[De Poemarx]

 

 

SONETO CLAUS

 

Dejadme vivir aunque siga vivo

cinco minutos más en esta noria

que hoy voltea mi tozuda memoria

en la Unidad de Cuidado Intensivo.

 

¿Dónde cojones me habéis metido?

Decidme. ¿Qué es esto? Amo esta quietud.

Ahora veo duendes. ¡Una multitud!

Solo ellos saben lo que yo he sufrido.

 

Son personitas. Pequeñas, lascivas.

Bailan, patalean, cual entes que van

donde urgen las almas caritativas.

 

Mis duendes no mienten, nunca lo harán,

porque su amor es un amor sin ivas

que añadir, con tarifa, en albarán.

 

 

[De Santa Claus va a rehab]

 

 

 

HOMO HÁMSTER

             Si soy libre es porque siempre estoy corriendo.

Jimi Hendrix

 

Darwin estaba equivocado.

Soy el hámster más humano y menos peludo que conoces.

En realidad, soy tú.

No me gusta llevar toalla

mientras recorro, sin demora, países, aldeas, romas, berlines, lisboas

sobre la cinta andadora.

Sé que mis charcos de sudor te exasperan

como a mí lo hace lo que cada mañana repites:

algo no va bien en una sociedad

que va al gimnasio en coche

para montar en una bici estática.

Conocéis la diferencia entre el GTI y el GTX,

pero no sabéis diferenciar una encina de un olmo.

Nos veis. Estoy seguro de que nos veis porque cada día somos más.

Muchísimos más. ¿No habéis notado que a medida

que pasan los días hay más gente corriendo por parque y montañas?

Pues somos nosotros, inmensa mayoría.

Seis millones de parados que, a la mayor gloria de San Decathlon Bendito,

la Bienaventurada Nike y Santa María de las New Balance Celestial,

nos echamos mañanas, tardes y noches a las calles para olvidar

nuestra desdicha. Correr a chorros. Correr. Correr. Correr.

Y corriendo en cualquier sitio, en cualquier momento,

a un ritmo propio y durante el tiempo que se quiera,

solo o acompañado, con un equipamiento necesario mínimo,

un parado deja de ser parado para ser alguien en momiviento.

 

¡Despertad, musculados muchachos del gimnasio,

lanzad a la piscina vuestros iPod!

¡Daos prisa! ¡No estéis tristes!

 

Que yo estoy bien de piernas

y puedo seguir corriendo hasta mañana

para atormentar a los que mí me atormentaron.

 

 

[De Anogrexia]

 

 

 

BIOGRAFÍA

David Benedicte (Madrid, 1969) Ha ejercido el periodismo en medios como El País, El Mundo, XLSemanal,

GQ y Don. Ha publicado las novelas Travolta tiene miedo a morir (Premio Francisco Umbral, 1997),

Valium (2001), Guía Campsa de cementerios (2012) y Tiempo muerto para Alí (2015). También los

poemarios Biblia ilustrada para becarios (2009), Maremágnum 44 (Mención de Honor Mejor Poemario

Revelación Revista Ágora, 2011), Poemarx (Premio Ciudad de Badajoz, 2013), Santa Claux va a rehab

(2013), Poesía eres tuit (2014) y AnoGrexia (2015). Ha ganado el I Concurso de Haikus Caleteros

‘Fernando Quiñones’ -convocado por la Fundación que lleva el nombre del poeta gaditano-, el I Certamen

de Poesía Erótica Galería-Taberna Ánima (Sevilla) y el I Certamen de Poesía Bárbara de Braganza de San

Fernando de Henares (Madrid). Ha participado en el libro/CD Panero, musicado por Bunbury y Carlos

Ann, y en la antología periodística Del boom a los recortes, publicada por Planeta (2012). Su último trabajo

publicado es Desgraceland, novela ‘noir’ y rockanrolera publicada por Baile del Sol.

 

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David Benedicte
29 días hace

Gracias por hacerme un pequeño hueco en vuestro albergue poético, tan rotundo y necesario. Abrazo de combate teñido de ternura!!!!

Casa Bukowski