Poemas de Amalina Bomnin Hernández

Amalina Bomnin Hernández (Cuba, 1971) Curadora, crítica de arte, poeta, performer, profesora-investigadora ecuatoriana acreditada por Senescyt. Licenciada en Historia del Arte, Universidad de La Habana, Cuba. MSc. en Planificación, Evaluación y Acreditación de la Educación Superior, Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Guayaquil, Ecuador. Doctora en Ciencias sobre Arte, de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, Cuba. Es Miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA Internacional) Open Section/Reino Unido. Ha curado exposiciones para La Bienal de La Habana, Cuba, y para varias instituciones ecuatorianas. Sus artículos aparecen publicados en antologías de arte latinoamericano y cubano, así como en diversas revistas internacionales, entre las que destacan ArtNexus, Switch (on Paper), Index, revista de arte contemporáneo, Arte por Excelencias, Revista de cine Fuera de campo. Dirigió durante varios años el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, Pinar del Río, Cuba. Ha dictado cátedra en programas de posgrado de enseñanza artística, y también ha ofrecido seminarios, conferencias y ponencias en diversas instituciones (Cuba, Ecuador, Colombia, Estados Unidos, México). Se ha desempeñado como catedrática en varias instituciones ecuatorianas, y actualmente en Universidad de las Artes, Ecuador. Su quehacer visual se ha expuesto en muestras personales y colectivas, dentro de las que destacan “Mirarnos en el espejo de NarColombia”, Galería CIF, Universidad de las Artes, 2023 “Dislocated”, Muestra colectiva de video performance (versión Colombia), Bogotá, 2024, “X Bienal Internacional de Fotografía Alfredo Sarabia in memoriam”, Consejo de las Artes Visuales, Pinar del Río, Cuba, 2025. Actualmente organiza su segunda muestra personal “Carne del mundo” a exhibirse en Galería CIF, Mz 14, Universidad de las Artes, Ecuador. El Ángel Editor (Quito) publicó en 2023 su poemario “Golosinas caníbales”.
Respecto a la mentira
A mí nunca me enseñaron cómo doblar la mentira.
Guardarla, sacudirla, o botarla después que no sirviera.
Tampoco tuve un hijo donde menguar errores
o resanar las marcas de mentiras obsesas.
Apenas tuve charcos donde ver mi silueta
cuando el sol irrumpía para secarlo todo.
No es ser buena o ser mala
eso es ser modernista
nunca se trata aquí de cuestiones binarias.
Será siempre una mueca más allá de la plaza
donde venimos todos a trabajar las patrias
en estuches celestes de un azul que ya cansa.
El lugar de los hechos
Me adhiero a las paredes
marco mi cuerpo con una línea roja.
A veces coloco cintas de seguridad y un silbato traído de la isla.
Otras deposito un beso en cada sombra.
Al día siguiente desmarco los trazos.
Borro como Subiela cada palabra insípida
del tracto de mi lengua.
Lanzo agua a la pared y empapelo con naipes
para que todos los hombres de la ciudad portuaria
le hagan el amor a cada trazo roto.
Esta soledad es mía
En esta soledad diferenciada
sin maestro ni mapa
sin un guía
No aspiro a doblegar ni trashumarme
Soy Eva, Lilith, Martha
nunca María.
Mírame aquí, la misma
otra
marcada
más loca más sincera
caída no como Ícaro que jamás volaría
pero sí como Sísifo: estoica aventurera.
Esta soledad es mía
sin contrato
nadie ha escrito el guión
se incorporan los datos
según llueva en abril, o se muevan los barcos.
Esta soledad es mía
sin ambages
brusca
por favor, hazte a un lado.
