Michael Augustin – En el tintero

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Sobre los poemas

Los poemas

no se escriben,

los poemas ocurren.

 

Poemas

había ya

antes de que hubiera poetas.

 

Los poemas

son cristales de ventanas

arañados.

 

Los poemas

se pueden convertir en abono

y por ello

de ningún modo

se deben quemar.

 

Los poemas

están abiertos a cualquier cosa

(incluso los herméticos).

 

Los poemas

del extranjero

no requieren

permiso de residencia.

Sólo basta con un buen traductor.

 

Nadie debe

ser obligado

a leer un poema

y mucho menos a escribir uno.

 

Los poemas

no pueden responder

por su autor.

 

Los poemas

no leen poemas.

 

Los poemas

en cualquier momento

se pueden

intercambiar por otros.

Sobre los lectores

‘Los escritores están siempre al servicio’ – Borges

Los lectores tienen que leer todo.

 

A los lectores les falta un tornillo

en la estantería de libros.

 

Los lectores sólo leen

lo que se ha escrito para ellos.

 

Los lectores conocen el mundo

sólo en blanco y negro.

 

Los lectores se saltan

precisamente aquello

digno de ser leído.

 

Los lectores persiguen sólo una cosa.

 

Los lectores se dejan

embaucar por autores

completamente desconocidos.

 

Los lectores con gusto

se dejan cautivar,

obedecen las palabras

y son voyeurs.

 

Los lectores pagan

para ser insultados por los escritores.

 

A los lectores les gustaría,

pero no pueden.

 

Cuando los lectores están borrachos

leen todo doble.

Cuando están sobrios,

leen sólo la mitad.

En el tintero

A veces,

dice el poeta,

puedo casi

oírlos gritar,

a los poemas,

desde el fondo del tintero.

 

¡Sácame de aquí!

¡Sácame de aquí!

 

Traducciones de Ingrid Martínez-Rico

Autorretrato con botella

Ese allí, el que no tiene corcho,

dice el poeta,

soy yo.

Júbilo

Sin descanso, el poeta se pasea de un lado a otro.

Ahora comienza a trotar,

pausa y rígidamente se pavonea,

entonces se tambalea, tropieza, se recupera.

 

El poeta se para pegado al poste.

¡Está escribiendo algo!

 

Golpea con sus brazos el aire, boquiabierto.

Aúlla. Embiste en un zigzagueo.

Se saca la camisa.

Se arrodilla, arroja su cabeza hacia atrás.

Se acuesta boca abajo, se estira en todas las direcciones.

Besa el suelo, es besado por sus lectores

quienes ahora vienen corriendo de todos lados

y casi lo aplastan con el peso de sus cuerpos

que ahora descansan sobre él

como sus libros, los invendibles,

 

en la bodega de su editor.

BIOGRAFÍA

(Alemania, 1953). Poeta, traductor y locutor de radio, trabaja en Radio Bremen, donde conduce un programa radial de poesía y sirve como editor de los documentales radiales semanales. Es autor de varios libros de poemas, drama y cuentos, entre ellos: Kleines Brimborium y Das perfekte Glück. Algunas de sus obras han sido traducidas al inglés, italiano, polaco, gaélico y holandés. Ha traducido obras de Roger McGough, Adrian Mitchell y Raymond Carver, entre otros. Ha recibido los premios Friedrich-Hebbel y Kurt-Magnus. En 1984 formó parte del programa internacional de escritura de la Universidad de Iowa, y durante el 2003 fue escritor en residencia Max-Kade, en Dickinson College (EEUU).

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